Desde que hemos incorporado las tecnologías en nuestras vidas se ha conformado un nuevo hibrido mezcla de humano con tecnología sin llegar a la ciencia ficción, pero dentro de poco seguro la superaremos.
La tecnología se viene convirtiendo en una extensión de nuestras capacidades cognitivas, inclusive las potencian. Pongamos por ejemplo la memoria y la telefonía móvil. ¿Cuántos teléfonos saben de memoria? A la hora de llamar a un amigo ¿no consultan su móvil y luego llaman?. Las citas o reuniones no son agendadas en el móvil que con una señal nos alerta del día y la hora. Lo mismo con fechas de cumpleaños, etc.
Así siempre se retoma el viejo dilema entre las bondades de lo existente y los riesgos de lo nuevo. Bastará con mencionar las discusiones en educación sobre si es favorable el uso de la calculadora, la televisión, los videos o dvds, la computadora, etc.
Tiempo atrás (enero 2008) escribía :
"Mi nombre es Joaquín, tengo 22 años. Vivo sólo y trabajo desde mi casa para el mundo. Estoy conectado las 24 horas, cada vez que me siento frente al ordenador se abre un universo único ante mí. Mi trabajo me permite tener un buen pasar y desde mi PC hago todo lo que se puedan imaginar o casi todo. Las compras las realizo de esa forma, conozco gente a través de la Web, tengo una nutrida red social, comparto música, videos, películas, libros, jugamos en red, miramos TV y todo gracias a Internet. Con mi novia nos vemos los fines de semana principalmente pero a diario compartimos Chat y con la cam es como estar juntos. Sigo mis estudios cursando un doctorado en otro país vía una plataforma educativa y la mayoría de los textos están en la Web por lo tanto tengo todo al alcance de un clic. Además mi celular es un ordenador móvil para poder trabajar desde el lugar más recóndito del mundo. Hoy en día el mundo, el universo se resume a una pantalla ubicua.
"Mi nombre es Joaquín, tengo 22 años. Vivo sólo y trabajo desde mi casa para el mundo. Estoy conectado las 24 horas, cada vez que me siento frente al ordenador se abre un universo único ante mí. Mi trabajo me permite tener un buen pasar y desde mi PC hago todo lo que se puedan imaginar o casi todo. Las compras las realizo de esa forma, conozco gente a través de la Web, tengo una nutrida red social, comparto música, videos, películas, libros, jugamos en red, miramos TV y todo gracias a Internet. Con mi novia nos vemos los fines de semana principalmente pero a diario compartimos Chat y con la cam es como estar juntos. Sigo mis estudios cursando un doctorado en otro país vía una plataforma educativa y la mayoría de los textos están en la Web por lo tanto tengo todo al alcance de un clic. Además mi celular es un ordenador móvil para poder trabajar desde el lugar más recóndito del mundo. Hoy en día el mundo, el universo se resume a una pantalla ubicua.
También llevo una bitácora donde doy mi opinión sobre temas de actualidad o cuelgo fotos. Participo en foros donde doy respuesta y encuentro soluciones a distintas situaciones. Los foros son un manual on line increíble que se actualiza a diario.
Pero ¿cómo llegue hasta aquí? ¿cómo llegamos hasta aquí? Todo esto se inicia en la escuela con los ordenadores con los cuales pasábamos las 24 horas del día estudiando, jugando, conversando, buscando, descubriendo. La clase no era una clase convencional -como me decían mis abuelos- “eso no es estudiar”. Ellos eran partidarios del profesor con su tiza impartiendo conocimientos libros mediante y con horas de lectura en vez de poder buscar videos pertinenetes en youtube y construir conocimientos colaborativamente. Era el encuentro entre dos paradigmas en una batalla que se dilucidaría en las aulas a través de los años y la fuerza de la realidad que se nos imponía.
La maestra dejó de ser el centro y tuvo que conformarse con integrarse a la red, con ser un nodo más, y desde allí orientar nuestra curiosidad. Las laptop eran parte de nuestra vida, no importaba si era invierno o verano. “Esa pequeña computadora nos cambió la vida”, me decían mis padres. En casa les mostraba a mis viejos las cosas que hacía, recorríamos otros países, museos, yo hacía pequeños programas y ellos se maravillaban ante algo que para mí era elemental. A mi madre le daba recetas y tenía al día la información deportiva de papá.
La realidad nos encontraba a todos conectados dentro y fuera del aula, nos conectábamos con el mundo. La pantalla nos abría la ventana al universo.
Comenzó el liceo y la cosa fue distinta, pero nosotros logramos imprimir nuestra forma de estudio y los profesores se tuvieron que amoldar a la misma dando sus clases, desde las distintas áreas del conocimientos, con un soporte informático que lograba trascender el horario de clase y que permitía estudiar y consultar bibliografía, y consultarnos entre nosotros o incluso al mismo docente en cualquier instante. Así fuimos transitando ciclo básico y luego bachillerato rompiendo todos los diques y sitiales privilegiados del poder-saber sobre el cual reposaban algunos docentes porque en la red todo circula, todo es de todos, y todos tenemos la obligación de estar al día con las nuevas producciones sociales y científicas.
Somos una generación privilegiada y hoy día la libertad de Internet se extiende por todos los ámbitos, todos estamos conectados y algunos somos capaces de adecuarnos, de reciclarnos y acompasar esos vertiginosos cambios.
El tiempo cambia vertiginosamente y hoy día las posibilidades son casi infinitas y ya contamos con mundos virtuales que ayudan a la recuperación, podemos escribir mails de puño y letra, los video juegos son cada vez más sorprendentes, internet no deja de crecer y ampliar sus horizontes, contamos con la mayor biblioteca mundial de acceso libre que es internet, enciclopedias y le sumamos librerías, recorrer ciudades, realidad ampliada, museos, etc.
Ahora sólo imaginen qué... y veamos cuánto tiempo tardará el desarrollo para materializarlo, o en palabras más célebres "Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad." Julio Verne.
Sobre Realidad Aumentada:
No hay comentarios:
Publicar un comentario